jueves, 26 de enero de 2023

AL FINAL, ASUNTOS DE VIDA O MUERTE

 

Al final, asuntos de vida o muerte

Henry Marsh

Traducción de Eduardo Hojman

Salamandra

Barcelona, 2023

270 páginas

 



«Ya no tengo la excusa del artesano que, después de detectar todas las fallas en lo que ha hecho, aunque sean invisibles para los demás, puede prometer que lo hará mejor la próxima vez».

En este libro hay muchos ecos de despedida, y esa resonancia hacen de él una maravillosa pieza de sensibilidad y destreza a la hora de sortear los últimos días. El resultado es conmovedor. Henry Marsh (Oxford, 1950) es un neurocirujano al que descubren, a los setenta años, una enfermedad que es frecuente, y que suele suponer la consciencia de que uno está al final de sus días. Los tratamientos te harán mejorar, pero nadie se libra de un cáncer de próstata de forma perenne. Sera hora de hacer balance y lo que consigue, al expresarlo, es compartir. Compartir una experiencia como ésta sin caer en excesos sentimentales es todo un reto, un gran ejercicio literario, del que Marsh sale dándonos una lección que de vez en cuando nos viene bien recordar: todo arte debe estar vinculado a lo más sentido de la vida, no al onanismo artístico.

Para llegar allí, Marsh se vale de su saber como científico, descubriéndonos verdades acerca de la medicina y sus tratamientos, así como de los métodos de diagnóstico. Nos habla con eficacia cuando se refiere a ello y sentimos que estamos ante un buen profesor. Y también comenta mucho sobre su pasado, del cual ha ido filtrando lo imprescindible, mostrándose a sí mismo como una persona imperfecta y vulnerable, y ahora como un anciano sereno, pero con las cualidades necesarias como para encariñarse con él. Y éstas consisten en la pasión por sus nietas o el reposo que uno termina buscando al final de sus días, tras haber sido un tipo colaborador y entregado. Las sinapsis con que está trenzado el libro son sorprendentes, recurriendo de forma alterna a lo humano y a lo divino: en este planeta, y dentro de nuestros cuerpos, todo está encajado. Puede que sea un hombre materialista, pero es un hombre estupendo, una persona con alma que piensa que el alma está en las conexiones neuronales.

Marsh se cuestiona cómo de saludables son las construcciones de tratamientos médicos que hemos ido creando, mientras se siente un privilegiado por estar, por fin, al otro lado. Nos habla como médico y como paciente, y como médico que debería haber empatizado con los pacientes mucho más, o así cree él que debería haber sido, y como paciente que se enfrenta a los médicos con empatía. El lector sabe que está frente a un ejercicio del yo en el que lo que importa es lo universal que puede haber en ese yo, que es muy especial. En ese sentido, uno tiene la impresión de que es posible escribir una elegía digna y suave sobre uno mismo, cuando la vida aprieta y le exige responder ante ella, hacer balance, explicar que todo mereció la pena y que merecerán la pena los últimos días. En realidad, Al final, asuntos de vida o muerte es uno de los mejores libros que hemos leídos acerca de envejecer. La ciencia y los sentimientos están al servicio de lo que más merece la pena en esta vida, que es querer y ser querido. Poner cualquier otro proyecto por delante de éste será una patología, será cultivar el mal.

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