lunes, 18 de diciembre de 2023

DESECHADAS

 

Desechadas

Roseann Lake

Traducción de Mari Carmen Boy

Altamarea

Madrid, 2023

305 páginas

 



En realidad, no se trata de que China tema a la mujer empoderada, como nos engaña un poco el subtítulo, sino de presentar a las mujeres algo extrañas que forman una parte de esta superpotencia, mueres marginales, pero que también son el motor y la gasolina. La periodista Roseann Lake, que durante cinco años vivió en Pekín, se interesa por las mujeres que permanecen solteras a una edad en la que ya deberían haber sido madres.  «Cuanta más formación tenga una mujer china, más difícil le resulta encontrar un compañero con el que pasar la vida», sostiene durante esta exposición de situaciones que van conformando una explicación sin que nos demos cuenta. El mundo toma un aspecto muy diferente allí, en una sociedad alejada, lo cual dará pie a lo que nos parecerán paradojas sociales y culturales, e incluso decisiones políticas paradójicas y, sin embargo, podemos reconocer algo universal en estos muros invisibles: «Más que una etiqueta, ser una mujer “desechada” significa vivir al margen de las normas convencionales; es una forma de pensar que existe independientemente de los grados, salarios, nacionalidades e incluso de la división entre rural y urbano.»

Lake conoce a varias mujeres en esta situación y entabla amistad con ellas. Tener veintiséis años y no contemplar visos de montar una familia las hará tan fuera de lugares comunes en su territorio, como personas interesantes para entablar una relación. La mentalidad personal se enfrenta a la tradición, en la que destacan las decisiones administrativas y los padres, que no cesan de presionar y llegan hasta a tomar la iniciativa en la búsqueda de pareja. Lake nos va exponiendo los recursos más habituales para llegar a conocer a alguien, que van desde lo familiar tradicional a las páginas web, así como las maneras de implicarse que sustituyen a la pareja oficial, como el papel que juegan las amantes, que contiene una aceptación y unos beneficios bien distintos a los que conocemos en el territorio occidental. Todo esto se está viendo afectado por una apertura que es consecuencia de conocer cómo funciona el resto del planeta. Lo cual hace que esta investigación esté muy viva, y Lake consigue transmitir esa intensidad de lo vivo a cada una de las páginas de este magnífico libro. Nos habla de otro mundo, de otro patriarcado, pero nos habla del patriarcado, de acervo popular y de superstición.

Mientras tanto va desplegando un estudio de la demografía y la sociología del país. Pero lo que más importa del libro, a nuestro juicio, es la manera en que Lake aborda el tema, consiguiendo mostrarnos la situación de sus amigas sin que tengamos la impresión de que los prejuicios de la autora, que deberían ser similares a los nuestros, interfieran en ningún momento. Hay sorpresa, pero no censura. Al fin y al cabo, lo que para ella es extraño, para otros es convencional. En buena medida, todo se trata de mantener bajo control la ubicación como periodista, y dejar que sea el lector quien llega a conclusiones. La única implicación que viene de su mano es la que se refiere a la amistad, a que le resultaría imposible no tomar partido por sus amigas si se viera en la tesitura de tener que tomar partido. Pero esas situaciones no se dan, porque sabe mantener la calma del observador atento, porque sabe cuál es la ubicación que le corresponde como testigo en un país en el que los habitantes están buscando su identidad. ¿Pero quién no está buscando su identidad? Reconocer esta búsqueda en los demás debería aportar humildad, o al menos la serenidad y entereza que Lake demuestra en este libro, en el que se impone el amor también al lugar, pues considera que la sociedad china está en marcha, que se están cerrando brechas de género y desafiando actitudes arraigadas.

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