Estabulario
Sergi Puertas
Impedimenta
Madrid, 2017
250 páginas
Se cuenta que los soldados de Atila no tenían dientes, y que con las encías peladas trituraban habas secas antes de entrar en combate. Esos mismos soldados impusieron el terror en naciones dominadas por los papas y el imperio cristiano. Pero Atila murió, se cuenta, por culpa de la alergia a las rosas amarillas. De eso se trata, de una alergia capaz de triturar a las tropas de Atila, del polen asesino que asesina al matón capaz de acumular millones de cofres con monedas de oro producto de la rapiña.
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